El pasado año, el Papa Benedicto XVI, siguiendo con su campaña de regreso a Trento, autorizó el uso de una pregaria antisemita que los cristianos rezaban el Viernes Santo. El texto era el siguiente:
"D´s Bendito y Eterno, que no niegas tu misericordia ni siquiera a los judíos, escucha nuestra plegaria, que proponemos a los más ciegos de entre esos hombres para que ellos puedan ver la luz de Tu verdad, Jesús, y que se liberen de las tinieblas".

Pues bien, este retrógrado y antisemita pontífice se ha visto presionado para introducir cambios en la letra de dicha pregaria. Con gran dolor de su corazón, lo ha hecho esta pasada semana pero de fondo la idea sigue siendo la misma, pues no ha eliminado la idea de pedirle al Eterno que los judíos "vean la luz y abracen la fe de Cristo".

PD - Espero que lo de ver la luz no se refiera a volver a encender hogueras para purificar almas. Tengamos en cuenta que los últimos anussim asesinados por la inquisición datan de finales del siglo XVIII (reinado de Carlos IV) y con un Papa tan retrógrado como este - y que además ha sido jefe de la moderna inquisición (Tribunal para la Doctrina de la Fe) -, ya nada podría sorprenderme.
